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miércoles, 20 de noviembre de 2013

Día de premios en Professional Answer

Nos despertamos hoy en Professional Answer con dos muy agradables sorpresas. La primera venía de la Fundación Deporte Alcobendas, Fundal, que ha decidido premiarnos por ser "paradigma de colaboración en el ámbito social y empresarial". La segunda viene de la RFEVB que ha incluido en la lista de la selección nacional absoluta de voleibol que luchará por estar en el Campeonato del Mundo de 2014 a Patricia Rodríguez, nuestra Patri del equipo @voleyAlcobendas que tenemos la suerte de patrocinar. Ambas noticias están muy relacionadas lógicamente.

Del premio de Fundal, al que agradecemos su gesto y su continuo interés en que tengamos retorno a nuestro patrocinio, nos ilusiona el poder tener en la oficina una estatuilla, que, colocada estratégicamente, nos recordará cada día que el esfuerzo que hacemos no es en vano. Y digo esfuerzo porque somos una compañía muy pequeña; tan pequeña que no podemos siquiera beneficiarnos de las ventajas fiscales del patrocinio, ni tenemos un departamento de imagen o un manual corporativo de responsabilidad social. Pero si tenemos conciencia. Les garantizo que tal y como están hoy las cosas, dedicar un 4% de tus ventas a distintas organizaciones que colaboran a que la sociedad sea más justa y se desarrolle mejor es un esfuerzo que pagamos con mucho sacrificio muchas veces y que hacen que nuestro balance siempre penda de un alambre. Pero somos un equipo en el trabajo y en las decisiones: aquí ha participado todo el mundo y no sólo los socios, por lo que es un premio para todos.

De las diversas aportaciones que hacemos, y sabiendo que todas tienen un buen fin, la decisión de patrocinar este club femenino de Voleibol ha significado un vuelco en nuestras vidas, y sobre todo, por lo involucrado que estoy, en la mía. La entrada, aunque accidental, fue muy meditada. Podría escribir un libro sobre las ventajas del deporte en la formación de los jóvenes, pero el mejor resumen que puedo hacer es comentarles que mientras el resto de nuestras colaboraciones las consideramos así, colaboraciones a la sociedad, en este caso lo llamamos inversión, ya que estamos invirtiendo en los jovenes que trabajarán en nuestras empresas en el futuro. Y les aseguro por experiencia, que esa formación de trabajo en equipo y de esfuerzo en conseguir metas conlleva un plus significativo en la valoración de los currículos de estas personas.

Pero el caso de @voleyalcobendas nos ha superado: Ver que de repente el club que patrocinas gana el Campeonato de España Juvenil, que se convierte en el equipo más joven de la historia en ascender a Superliga donde lo está haciendo genial, que gana torneos internacionales y sobre todo, ver que detrás de estas campeonas hay un montón de trabajo bien hecho y un montón de equipos en todas las categorías que dará continuidad al proyecto es absolutamente gratificante. Y por eso nuestro segundo y más importante premio del día es ver como avanzan en sus objetivos y que su trabajo se ve recompensado como así ha ocurrido hoy con Patri.

Pero créanme desde nuestra máxima humildad que somos el último eslabón de la cadena. Fue Lilly Zommer la que, cuando le dije que no merecía aparecer el año pasado en la foto de campeonas de España, nos convenció de que somos un eslabón tan necesario como los demás, y no sabe como le agradezco esas palabras, porque fueron las que definitivamente nos insertaron en la vida del club y nos hicieron sentir parte del engranaje. Pero son ella y su marido, el resto de la directiva y ese plantel de magníficos entrenadores los culpables de los resultados; son el Ayuntamiento de Alcobendas y ahora Fundal los que están consiguiendo que haya mas de un centenar de chicas sacrificando mucho tiempo por por conseguir sus objetivos, y son los padres los que, con amor desinteresado, se ocupan del día a día de cada una de ellas. Nosotros las hubiéramos patrocinado igual aunque fueran las últimas de cada categoría.

Nos encanta el premio, la alegría de Patri, ver rematar a Ani Muller, bloquear a Carmen Unzúe, Recibir a Esther.... y nos gusta tanto como ver a las cadete federadas o municipales esforzándose en mejorar, o ver como las pequeñas empiezan a descubrir el deporte y se van apasionando. Y el premio que de verdad queremos, el que nos llenaría de ilusión, sería que, pasados muchos años, cualquiera de ellas hayan triunfado en el deporte o no, saquen del baúl esa camiseta con la que combatían cada fin de semana y se fijen en el logo de una pequeña empresa que ayudó en lo que pudo para que ellas estuvieran allí


jueves, 27 de junio de 2013

Españolas en el deporte


Durante toda la historia demostrar el poderío militar era básico tanto en tiempo de guerra como en tiempo de paz. Sin tener en cuenta a los griegos que ya lo hacían por amor a su anatomía, no fue hasta hace algo más de un siglo, cuando los sucesivos gobernantes de los países más poderosos se dieron cuenta de que el éxito en el deporte era la mejor propaganda de la potencia y fuerza de ese país. Justo después de la primera guerra mundial, y con el auge de los Juegos Olímpicos, las distintas selecciones nacionales eran apoyadas por los poderes políticos Eso si, el mensaje era distinto: los rusos para demostrar que su sistema social era mejor, los alemanes para demostrar que su raza era mejor, los americanos para demostrar que el capitalismo mueve el mundo, y los ingleses porque entre té y té hay que hacer deporte amateur. Me dejo fuera a los franceses porque ya con decir que Pierre de Frédy (barón de Coubertin) era el origen de todo les bastaba.

Llegó, acabada la segunda guerra mundial, la obsesión que llevo a la creación de varias industrias paralelas al mundo del deporte: alimentarias, mecánicas y farmacéuticas entre otras para ganar como fuera. Al mismo tiempo se formaron distintos ejes de países afines a las distintas corrientes ideológicas de los grandes que hicieron crecer el mapa de banderas en competición. Y mientras, España estaba a lo suyo, con una posguerra larguísima, gran aislamiento internacional, una gimnasia como método de impartir disciplina mas que como deporte, y centrados en la construcción de presas y en hacer niños a mansalva -gracias a ello estoy aquí que soy el octavo de diez-. Haría una especial mención a la sección femenina y a Joaquín Blume, pero me estoy alargando mucho.

Con el despertar de la democracia y el crecimiento económico el deporte español creció al amparo del amor de algunos al deporte, del amor de todos a sus hijos, y de la inversión de las empresas en publicidad, canalizada a través del patrocinio deportivo e incentivada de sobremanera con la elección de Barcelona para las olimpiadas del 92. Ese fue el despegue definitivo del deporte en España. Si antes nos conformábamos con algunos locos adelantados como Orantes, Santana, Ocaña, Seve, Nieto o Mariano Haro, las olimpiadas demostraron a los españoles que podían competir sin ningún tipo de complejos en grandes competiciones ganando 22 medallas, 13 de ellas de oro, mejor incluso que el objetivo antes de los juegos. 

Pero Barcelona 92 trajo algo distinto, y es a donde voy. La clasificación automática como país organizador a muchas disciplinas hizo que por primera vez se prestara atención y se invirtiera en el deporte femenino, y de la nada salieron individualidades y equipos que no es que lo hicieran bien, es que consiguieron cosas impensables. Eso si, sólo dio tiempo a preparar a 129 mujeres (contra 301 hombres) ya que no se consiguió apoyo en todos los deportes.

Pese a ello quién no recuerda a ese equipo de Hockey femenino con un oro que hubiera batido récords en casas de apuestas, o Almudena Muñoz y Miriam Blasco en Judo, o a Theresa Zabell y Patricia Guerra en 470 todas ellas oro. O las medallas de plata y bronce de nuestra Arantxa y Conchita en tenis, Natalia Via-Dufresne en vela o Carolina Pascual en ritmica. Y once diplomas entre los que destacaron los de los equipos de Balonmano o Baloncesto, este último con un equipo que aprovechó la inercia para ganar el europeo del 93 en Perugia.

Pero y después?. Pasada la olimpiada se fueron retirando los apoyos poco a poco, más rápido en las mujeres claro está. A los machos ibéricos nos gusta más la mujer en la cocina y contar ese chiste viejo de que tienen tantas neuronas como fogones tiene la cocina. Mientras el deporte español masculino está en un lugar difícilmente repetible en fútbol, tenis, motociclismo automovilismo, baloncesto, balonmano , waterpolo, hockey, y en general en todos los deportes que pueden significar altos ingresos a sus practicantes y retorno a patrocinadores, para el deporte femenino no hay dinero ni apoyo. Pues cambiemos esto. El tenis ha dado un primer paso al ir igualando poco a poco el dinero en premios y puntos por torneo, (aunque sigue habiendo diferencias).

A mi personalmente, la mujer en general y la española en particular me deslumbra. He crecido en una familia tradicional de 5 chicos y 5 chicas y he podido ver mejor que nadie las diferencias de criterio que se aplican a cada sexo, y eso que por lo menos mí casa siempre hubo respeto absoluto hacia las féminas, menos cuando se trataba de hablar de objetivos en la vida. La de ellas era la de encontrar un buen marido. Mientras los chicos hacíamos deporte, ni se pasaba por la cabeza de nadie que ellas lo hicieran. Y lo injusto es que,  si vivimos en un país donde el concepto de familia es el que es, y donde no ha habido un estallido social con mas de seis millones de parados, es gracias a la labor y abnegación de la mujer: su prioridad siempre es el bienestar de su familia aunque eso implique sacrificio personal. 

Y verlas en el deporte, -donde este año he tenido el placer de observarlas más de cerca gracias al patrocinio que mi empresa ha hecho en @VoleyAlcobendas -, ha sido una de las experiencias más gratificantes de mi vida, por su capacidad de trabajo, de lucha, de compañerismo y de humildad demostrando que son merecedoras de todo nuestro apoyo y dedicación y que con ayuda pueden llegar muy muy lejos. Madrid 2020 debe ser el escaparate de los valores de la mujer española para envidia de los demás.